Este jueves, abrimos un espacio distinto. Solo por una tarde.
No es una clase. No es terapia. Es una experiencia única para mujeres de nuestra comunidad que necesitan —aunque sea un ratito— dejar de sostener todo, y sentarse a sostenerse a sí mismas. Hablamos de lo que casi nunca hablamos: de nuestros vínculos, de cómo cuidamos a otros y nos olvidamos de cuidarnos, de los límites que cuesta poner y de las relaciones que nos nutren (y las que nos vacían) con herramientas de coaching y creatividad. Porque cuidar de ti no es un lujo. Es el primer paso para poder seguir cuidando de lo demás.
Este jueves, abrimos un espacio distinto. Solo por una tarde.
No es una clase. No es terapia. Es una experiencia única para mujeres de nuestra comunidad que necesitan —aunque sea un ratito— dejar de sostener todo, y sentarse a sostenerse a sí mismas. Hablamos de lo que casi nunca hablamos: de nuestros vínculos, de cómo cuidamos a otros y nos olvidamos de cuidarnos, de los límites que cuesta poner y de las relaciones que nos nutren (y las que nos vacían) con herramientas de coaching y creatividad. Porque cuidar de ti no es un lujo. Es el primer paso para poder seguir cuidando de lo demás.